Nuestro Viaje

Dar la vuelta al mundo no es una cosa sencilla. No es una decisión que se tome de la noche a la mañana y lleva meses (incluso años) planificar un viaje así.

Replantearse

Nos gustaba viajar. Pero, ¿es suficiente eso? Antes de emprender esta aventura, solo habíamos hecho escapadas fugaces o viajes vacacionales y una o dos veces al año. A todo esto, el mayor tiempo que había durado una de estas vacaciones era de un mes.

Lograrlo

Todo empezó como un sueño difuso y de a poco se fue haciendo cada vez más nítido, hasta que de un momento para el otro ya teníamos un boceto de itinerario armado junto con un primer presupuesto. Y ahí, cuando el objetivo era más claro, empezamos a trabajar para alcanzar la meta. Trabajar literal. Fernando se pasó días enteros traduciendo y aceptando más trabajo de lo normal, mientras Víctor se dormía en el transporte público del agotamiento de tres trabajos como nutricionista. 

Informarse

Pero si uno va a dar la vuelta al mundo, hay que informarse antes de embarcarse en todo lo que implica. ¿Qué países nos piden visa? ¿Es necesario tener una licencia de conducir internacional? Si vamos a Brasil, Colombia, África, ¿qué vacunas hay que darse? ¿Hay seguros médicos por tanto tiempo? ¿Es seguro manejarse en transporte público en cualquier lado? ¿Llevamos plata en efectivo o en nuestras cuentas bancarias? Vamos a pasar por todos los climas y estaciones, ¿qué ropa llevamos? ¿Cómo hacemos con el chip del celular en los distintos países? ¿Qué pasa si perdemos o si se nos vence el pasaporte en el medio del viaje? ¿Qué hacemos si nos roban todo lo que tenemos? ¿Cuánto tiempo podemos estar en Europa? ¿Cuándo podemos volver a entrar? ¿Se puede trabajar de ilegal en algunos países? ¿Qué pasa si el equipaje nunca llega al aeropuerto?
Son muchas las dudas que van apareciendo a medida que se planifica un viaje y eso te da la pauta de lo complicado que es planificarlo bien.

Realizarlo

Tenemos todo listo, entonces empecemos. Compramos el primer vuelo del viaje (Buenos Aires – Lima) en mayo de 2017. Y a partir de ese momento empezamos a viajar. Cada vuelo, alojamiento o entrada anticipada que íbamos comprando era ir viviendo el viaje de antemano. Víctor renunció a sus trabajos después de haberse hecho de un colchón de ahorros, pero Fernando seguiría trabajando freelance durante la travesía.

Viajar

Llegó el 12 de octubre de 2017 y tras despedirnos de nuestros seres queridos, nos tomamos el vuelo de Avianca con destino a Lima.